El derechista José Raúl Mulino asumió este lunes, 1 de julio de 2024, la presidencia de Panamá con la meta de frenar, con ayuda de Estados Unidos, el paso de migrantes por la peligrosa selva del Darién y reanimar la economía panameña dependiente del canal interoceánico.
Este abogado de 65 años, de temperamento fuerte y fama de autoritario, gobernará por los próximos cinco años este país centroamericano de 4,4 millones de habitantes.
"Panamá no será más un país de tránsito para ilegales", dijo entre aplausos. "No permitiré complicidades locales. A nuestras fuerzas de seguridad les pido aplicar la ley como corresponde, con estricto apego a los Derechos Humanos y a la defensa de los intereses de nuestra Patria".
"He visto la contaminación e inorgánica en los asentamientos y lugares por donde pasan los inmigrantes. Debe ser una claridad urgente para que los panameños y el mundo entero que vela por la sostenibilidad medioambiental ponga a sus organizaciones a funcionar y nos ayuden con este gran problema".
Primicias